Comentando...
Nelson Denis, y el espía que surgió de…¿dónde?

Por: Miguel A. Santiago Ríos*
                                                                                                            
Recientemente leí el libro de Nelson Denis,
War Against All Puerto Ricans. Mucho se ha
comentado sobre este.  Ha sido recibido como un intento necesario de rescate de ciertas partes
olvidadas de nuestra historia e incluso se le ha llegado a llamar un clásico temprano.  Así que
con esas referencias decidí que era imprescindible darle prioridad en mi apretada lista de
lecturas, como parte de la investigación que llevo para mi disertación doctoral en Historia.

Me sorprendió muchísimo ver el capítulo 14, titulado “The OSS Agent”
(1).  Se trata nada
menos que de un puñado de páginas acerca de Waller Booth, un elusivo personaje que ha sido
por mucho tiempo uno de mis blancos de indagación sobre la inteligencia colonial
estadounidense en Puerto Rico, que es por cierto mi tema de disertación.  De inmediato pensé
que quizá, por fin, alguien había dado con posibles repuestas a algunas de mis hipótesis.  Como
por ejemplo: ¿Tuvo algo que ver en operaciones de inteligencia “en” Puerto Rico?

Mi sorpresa y entusiasmo inicial se transformaron rápidamente en decepción y desconcierto.  
El capítulo es de comienzo a fin, con unas pocas excepciones, una sucesión de aserciones
extraordinarias e increíbles.  Por cierto, a veces la Historia puede tener algunas de estas
características.  ¿Habría encontrado Denis documentación desconocida para mí?  Eso también
era plausible.  Sin embargo, el problema, y muy grave en este caso, es que no hay modo de
saberlo.  Sus aserciones no están respaldadas por evidencia y en demasiadas ocasiones no hay
referencia alguna.

El asunto resulta más preocupante una vez uno ha leído la entrevista en la que el autor, Nelson
Denis, le contesta a José Delgado que en su libro: “Todo está basado en las
investigaciones, entrevistas a nacionalistas, las carpetas y testimonios del Congreso, entre otras
fuentes”; esto ante la pregunta de aquel: “¿Todo es historia o hay partes noveladas?”
(2).

Si
War Against All Puerto Ricans es una novela o historia novelada, todo lo que yo pueda
decir aquí sale sobrando, parcialmente.  Pero, como el mismo Denis insiste en que se trata de
un libro de Historia de Puerto Rico, no queda más remedio que hacerle varios señalamientos
muy serios.  Ya que casualmente me encuentro en una buena posición para opinar sobre el
tema, me veo forzado a elaborar un análisis en el que contrasto las afirmaciones que hace
Denis en esas páginas, con información que vengo examinando cuidadosamente a partir de
diversas fuentes documentales.

Antes de proseguir, aclaro que me concentro en examinar solamente, por ahora, el capítulo 14,
“The OSS Agent”, del libro
War against all Puerto Ricans.  Señalaré punto por punto lo que a
mi juicio y a partir de la documentación y mejor evidencia disponible son errores y omisiones
imperdonables que podrían inducir a error al lector.  Veamos.

Waller Beall Booth, Jr.
En primer lugar, vayamos a la caracterización que hace Denis de Booth como una suerte de
James Bond o de Humphrey Bogart a lo
Casablanca en Santurce. Y más aún, en que resulta
ser, según Denis, el “hombre conocido como el más sofisticado y popular agente de la Office
of Strategic Services (OSS) en la historia de América Latina”
(3). No me parece que esta
caracterización se acerque en modo alguno a la verdad.  Según lo que he investigado hasta
ahora, Waller Beall Booth, Jr. es uno de esos personajes oscuros en la historia, que suelen
descubrirse por casualidad.  No consta hasta ahora en documento alguno que Waller Booth sea
un personaje popular en Puerto Rico y mucho menos en América Latina.  Por su parte, Nelson
Denis no ofrece ninguna cita o referencia que explique o sustente esa aseveración que más
bien tiene visos de opinión.
           
Denis hace referencia a los papeles de la familia Booth
(4), como insinuando haber tenido
acceso a estos.  Sin embargo, tampoco ofrece referencia alguna.  Uno podría pensar que olvidó
o evadió hacerlo.  Pronto afloran dudas.  Nos ofrece un dato básico, la fecha de nacimiento de
Booth incorrecta, como el año de 1904 sin más. Pero, según he encontrado, en más de un
documento aparece que Booth nació el 5 de julio de 1903
(5).

Lo que sí es cierto es que el lugar de nacimiento fue Owensboro, Kentucky como
correctamente menciona Denis.  Como también es correcto que estudió en Greenbrier Military
School y Phillips Andover Academy. Denis también dice que Booth se graduó de Princeton.  
Sobre eso, sé que tras cuatro años de estudio en Arte y Arquitectura, efectivamente en
Princeton y completados todos sus cursos, no obtuvo el grado
(6). Con todo,  Denis insinúa,
otra vez, que estando en Princeton, Booth quiso continuar una carrera de actor pero desistió
ante la renuencia de su familia. Tampoco indica el autor de dónde saca esta información.  
Excepto que menciona, acertadamente, la participación de Booth en la ópera cómica
“Fortuno” del
Triangle Club de Princeton, del cual fue presidente.  Definitivamente esa
información no consta en alguno de los artículos del
New York Times que hablan sobre las
presentaciones de “Fortuno” en 1925 y 1926.  El lector tiene que creerlo por fe.

Booth en Raymond & Whitcomb
Luego, según Denis, Booth se gradúa de Princeton y va a trabajar a Raymond & Whitcomb
Company como director de cruceros, “organizando giras excepcionales por Suramérica”
(7).  
Denis ofrece como referencia, sin brindar la página, la biografía de Booth que aparece en el
libro de la autoría de Booth:
Mission Marcel-Proust.  La biografía indudablemente está “en”
dicho libro, pero, de un modo precario en las solapas del forro de este..  Se trata de una breve
nota biográfica sobre el autor, que es de hecho muy útil para la investigación
(8).

La cita textual a la que Denis hace referencia no aparece en esa biografía.  Allí solo nos dice
que entró en 1926, como parte del personal de cruceros de Raymond & Whitcomb.  Conozco
bien el libro y esa biografía; realmente me sorprendió mucho ver esa referencia que a todas
luces no coincidía en nada.  Rápidamente, Denis hace mención en el texto, de un folleto de la
compañía en que se alude a las giras que organizaba para Suramérica.  Más adelante, Denis
entra a detallar en qué consistía el trabajo de Booth en esas giras suramericanas:

“Booth arranged steamship, railway, and hotel accommodations; automobile and horse carriage rides;
restaurant reservations and sightseeing tours; guides, messengers, interpreters; and any “extra” services
his travelers might require.  The job had it’s benefits: Booth learned flawless Spanish and respectable
French.  He arranged trips for numerous Princeton pals and was paid to host them”
(9).

Para esta información, Denis no ofrece evidencia alguna, no hay una sola cita a pesar de la
importancia que reviste para el desarrollo posterior de su narrativa.

¿Cuál es el problema adicional en este caso? No me tomó mucho dar con un folleto de
Raymond & Whitcomb, fechado en 1917, que Denis no cita y cuyo título es exactamente:  The
Raymond-Whitcomb Exceptional Tours To South America
(10). Como puede apreciarse, la
cita textual que Denis adjudica en su nota al calce tres
(11), a la biografía que aparece en el
libro
Mission Marcel-Proust (“organizando giras excepcionales por Suramérica”), es en
realidad el título de ese folleto de 1917, que ha sido evidentemente manipulado de forma
inapropiada.  Por lo tanto, no corresponde a evidencia que compruebe o apunte a que Booth
efectivamente participaba en giras por Suramérica.

Respecto a la supuesta descripción de las tareas de Booth que menciona Denis sin adjudicar
fuentes, y que cité más arriba, resulta que está tomada casi textualmente de la página 10 del
folleto ya mencionado, The Raymond-Whitcomb Exceptional Tours To South America, en la
que se explican los beneficios de membresía para las giras que ofrecía la compañía en 1917.  El
nombre de Booth no aparece en el folleto por ninguna parte.  Evidentemente, no se trata de
información sacada de un documento que describiera directamente las supuestas tareas de
Booth en giras por Suramérica.  Denis parece extrapolar la información
(12).

Sobre esto hay más.  Según la documentación disponible, puedo decir que no existe indicación
alguna de que Booth haya trabajado alguna vez en Suramérica para Raymond-Whitcomb.  
Waller Booth, sí trabajó para dicha empresa, desde el 1 de octubre de 1926 hasta el 15 de
octubre de 1939.  Comenzó como “tour conductor” con periodos breves en las oficinas de
Boston, París, Londres, Nueva York y manejó las oficinas en Filadelfia hasta 1937.  Luego de
eso, dirigió la oficina principal en Europa, radicada en Londres, hasta que se cerró esta al
iniciarse la guerra
(13).  Como dije, no hay evidencia de que Booth haya trabajado alguna vez
para Raymond-Whitcomb en Suramérica.  Denis, si ha encontrado evidencia contraria,
simplemente no lo dice.  Por el momento, puedo confirmar que Booth estuvo al menos en los
barcos SS Aquitania (1927), SS Berengaria (1927), SS Samaria (1928), SS Mauretania (1930),
y SS Normandie (1937, 1939), entre muchos otros.  Todos ellos en viajes entre puertos de
EEUU o entre EEUU y Europa.  Ninguno hacia o desde Suramérica
(14).

La Llamada
El próximo punto, es la aserción de Denis, de que Booth recibió “tras catorce años” en
Raymond-Whitcomb, una llamada telefónica del “Princetonian” Allen Dulles.  La supuesta
conversación descrita como muy animada, desemboca en el ofrecimiento de Booth como
voluntario para un “nuevo servicio de inteligencia” que Dulles estaba organizando
(15).  Denis
no ofrece evidencia que respalde esa aseveración.  En la nota al calce número cuatro, se limita
a decir: “Varios Borinqueneers [miembros del 65 de infantería, en adelante 65th Inf.] quienes
sirvieron con Booth durante la Operación Portrex relataron la llamada telefónica de Dulles”

(16)
.  De quiénes, cómo  y cuándo  recibió Denis esa información es un enigma.  Al igual que
el por qué hubo testigos de una llamada para reclutar a alguien a una organización secreta, o
por qué Booth habría de contarles acerca de la misma.   Buscando en la nota al calce número
cinco no hubo mejor suerte. Allí nos indica Denis que el libro de Booth, Mission Marcel-
Proust, “puede leerse como un quién es quién en América”, pero no alude a fuente alguna para
sustentar la supuesta llamada de Dulles a Booth o cuándo, por qué y en qué circunstancias
ocurrió exactamente
(17).

Enseguida, Denis pasa a describir el entrenamiento de Booth en detalles y las pruebas que tuvo
que superar, para luego afirmar que se convirtió en “comandante de la OSS” en 1942. No
indica de dónde saca esas aseveraciones ni los detalles tan específicos que ofrece, entre los que
no consigna una fecha.  Tan solo nos refiere en la nota  seis
(18) al libro de David Stafford,
Camp X: OSS, Intrepid, and the Allies´North American Training Camp for Secret Agents,
1941-1945
, sin indicar la página de referencia.  Según él, por su dominio del español, producto
de sus conjeturados viajes por América Latina, Booth es enviado a Puerto Rico “a echarle un
ojo a las cosas”.  Esto habría estado motivado por la supuesta venta de armas a los
nacionalistas por parte de soldados del 65th Inf., estacionados en el Campamento Las Casas,  y
a un supuesto plan de los nacionalistas para asesinar a todos los dirigentes estadounidenses,
altos e intermedios, de las plantaciones azucareras más grandes de la Isla.  Para acometer la
tarea, dice Denis que Booth creó una “cobertura excelente” al no viajar en uniforme ni
identificarse como militar.  Y que además, “entró a Puerto Rico como jefe de  “Booth, Carroll
Bottling Company” -- una firma falsa de importación y embotelladora especializada en
‘aguardiente’ y ron de caña”
(19).

Aquí hay una cadena de problemas.  Denis, con una cronología nebulosa, pone a Booth
reclutado por Dulles, llegando fresco de su entrenamiento inicial, como militar encubierto
enviado a Puerto Rico bajo el frente de una firma falsa especializada en “aguardiente” para
vigilar a los nacionalistas.  Denis ofrece las notas al calce siete y ocho en las que no hay
evidencia alguna para sustentar nada de esto.  Incluso en la nota ocho,  sus alusiones a un
artículo del
New York Times de abril de 1911, a la carpeta “Nationalist Party of Puerto Rico
File Number SJ 100-3, vol. 23” y al libro de A. W. Maldonado,
Muñoz Marín: Puerto Rico’s
Democratic Revolution
, no brindan explicación, ni sirven de evidencia para sustentar ninguna
parte de esa cadena de suposiciones.  Peor aún, en dicha nota al calce añade otra suposición
sin evidencia, cuando afirma lo que dirá más adelante en el texto sobre una barra que habría
abierto Booth a comienzos de 1942
(20). De hecho, entre 1948 y 1949, según la dirección que
ofrece Denis, en la avenida Eduardo Conde, esquina Martino, aparece un bar y restaurant
llamado
Ocean Club, propiedad de Equiterio Colón Cintrón, y cabe la posibilidad de que fuese
el mismo dueño desde 1940 al menos.  ¿Será el mismo negocio? Claro, esto ya es especulativo,
pero Denis no deja alternativa al no presentar ni pizca de evidencia
(21).

La Firma
Ahora pasemos a desmenuzar esta cadena de suposiciones.  En primer lugar, Booth  como ya
dije trabajó hasta el 15 de octubre de 1939 con Raymond & Whitcomb en Europa, no en
Suramérica.  Luego de esa fecha aparece viviendo para abril de 1940, en Owensboro,
Kentucky, trabajando como “agente” de “transportación”, y viajando por los EEUU entre
noviembre de 1939 y octubre de 1940
(22).

Como bien dice en la biografía que cita el mismo Denis, Booth establece en 1940, junto a J. L.
Carroll, la “Booth, Carroll, Incorporated” en San Juan, Puerto Rico.  ¿Por qué habría de ser
falsa la firma si todavía no existía la OSS en 1940?  Más aún ¿para quién o qué, según Denis,
trabajaba Booth en 1940?  Lo cierto es que no hay nada que indique que la firma cuyo nombre
era “Booth-Carroll, Incorporated”, fuese falsa.  Waller Beall Booth, Jr. llega a Puerto Rico en
octubre de 1940 y comienza a trabajar como presidente de dicha firma el 1 de noviembre de
1940, con un salario de $5,000 anuales más el 25% en acciones comunes.  Su socio era J.
Laurence Carroll, natural de Massachusetts y graduado de Harvard que había trabajado en
Raymond & Whitcomb, al igual que Booth, desde el 1926.  Situada en la Marina La Puntilla,
en San Juan, la firma estaba dedicada a la importación, exportación y embotellado, pero no de
‘aguardiente’, como plantea Denis, si no de bebidas gaseosas; de hecho de toda la línea de
bebidas de “Nehi”. “Booth-Carroll, Inc.” tenía la franquicia en Puerto Rico de Royal Crown
Cola, y se conocían específicamente como “Royal Crown Bottling Co. of P.R.” , bajo
autorización de Nehi Corporation.  Empleaba a unas 30 personas y llegó a establecer tiempo
después plantas en Nassau y Cuba.  Por supuesto, nada impedía que la firma, como
comisionista que era, negociara con ron y aunque sobre eso hasta ahora no hay evidencia,
definitivamente no era su especialidad
(23).

Booth continuará allí como presidente hasta el 19 de diciembre de 1941, luego de ofrecerse
como voluntario, no para la OSS que aún no existía, si no para su precursora la Office of the  
Coordinator of Information (COI). Esta organización la dirigía William Joseph Donovan que
había sido  nombrado al puesto el 11 de julio de 1941.  ¿Cómo llega Booth al CO? ¿Cómo es
que se ofrece como voluntario para una organización secreta recién constituida?  No consta
que haya tenido que ver en algo Allen Dulles como lo plantea Denis.  En su lugar, Waller
Booth es recomendado por el tío de su esposa, que era asistente de William J. Donovan en la
entonces COI.  Esto sucede en diciembre de 1941.  Entre el 20 y el 26 de diciembre de 1941,
Booth está en ruta a Nueva York a bordo del SS Rosario y el 27 llena sus papeles para el COI.  
Lo nombraran inicialmente “Consultor”, cobrando $15.00  por día. Muy poco después es
nombrado, a sugerencia de David K. E. Bruce, “Asistente Confidencial del Coordinador” con
grado CAF-3 y salario de $5,600 en la estación de Washington, D.C.
(24).

Así, cuando llega a Puerto Rico en octubre de 1940, Booth no tiene que elaborar ningún cover
porque no era parte de ninguna agencia de inteligencia aún, menos del COI  o la OSS que aún
no existían.  De otra parte, respecto al comentario de Denis, de que al venir a Puerto Rico,
Booth no se identificó como militar ni usaba uniforme; el asunto se reduce a que simplemente
no era militar.  La única experiencia militar que tenía Booth para esa fecha era la de private en
el ROTC en Greenbrier Military School entre agosto y diciembre de 1918.  Nada más
(25).

Esto se complica más.  Como había mencionado, Nelson Denis también afirma sin ofrecer
ninguna evidencia, que Waller Booth estableció un bar llamado “Club Nosotros” a “principios
de 1942”
(26), en la Ave. Eduardo Conde, esquina Martino, cerca del Campamento Las Casas.
No sé si existió ese negocio, pero sí que fue de muy corta duración si seguimos lo que dice
Denis.  Según este, el bar habría tenido esta trayectoria: abierto a principios de 1942 (¿en
enero, febrero, marzo?) y cuando EEUU le declaró la guerra a Japón el “comandante Booth”
fue llamado a servicio activo y lo cerró.  Exactamente un mes después de Pearl Harbor, el 7 de
enero de 1942, según Denis, aparece en el cementerio de Villa Palmeras, Santurce, la tumba
#285 dedicada por alguien que extrañaba el bar de Booth
(27).   Cuando leí esto pensé que se
trataba de un error de imprenta.  El bar no podía haber sido abierto a principios de 1942,
cuando la tumba aparece en enero del mismo año.  ¿Cuánto duró el bar entonces, dos, tres, seis
días?  Quizá Denis quiso decir que el bar abrió a principios de 1941 y que cerró en diciembre
de 1941. Entonces la tumba pudo aparecer en enero de 1942.  Hay un problema.  Denis afirma
que Booth se hizo “comandante de la OSS” en
1942 (además la OSS se estableció el 13 de
junio de 1942);  luego dice que en diciembre de
1941 llaman a servicio activo al “comandante
Booth”.  Hay un problema de lógica en la narración de Denis.  Si el bar abrió a principios de
1941, entonces no era comandante aún.  El bar no puede haber abierto “a principios de 1942”,
cuando es precisamente en enero de 1942 que aparece la supuesta tumba porque ya estaba
cerrado.  Simplemente no cuadra de ninguna forma.
         
“What in heaven's name brought you to Casablanca?”
El 8 de noviembre de  1942 empezó la operación “Torch”: la invasión aliada al norte de
África.  Entre los lugares invadidos estuvo la ciudad de Casablanca, en el Marruecos francés.  
Sobre eso hay una afirmación de Denis que envuelve a Booth.  Dice que el 65th Inf. y Waller
Booth coincidieron en Casablanca y que el 26 de noviembre de 1942 (día de la premiere
limitada en Nueva York) se proyectó allí la película del mismo nombre: Casablanca, con
Humphrey Bogart e Ingrid Bergman.  Según Denis, todos vieron la película, causándoles una
gran impresión
(28).

Confieso que no soy experto ni en cine ni en su historia.  Sin embargo, cualquiera que indague
un poco descubrirá rápidamente que hay una autora que alega que
Casablanca nunca fue
exhibida para las tropas americanas en el norte de África. Se trata de Aljean Harmetz, que toca
este punto en su libro
(29).   Si Denis tiene alguna evidencia sobre esto sería estupendo que la
presentara.  El problema, una vez más, es que el autor falla al no presentar evidencia alguna,
tanto sobre la supuesta presentación del filme como de la presencia de Booth en Casablanca.  
¿Es imposible que haya estado allí?  No lo es. Sucede que la documentación disponible apunta
a que Booth se encontraba al norte de Casablanca, en la Zona Internacional de Tánger,
ocupada por la España franquista el mismo día de la invasión alemana a París, hasta el 1945.  
Entonces eso nos da una pista de porque estaba Booth en Tánger.

Booth estuvo en España entre abril y diciembre de 1942 y en Tánger, entre septiembre de 1942
y septiembre de 1943. La presencia de Booth tanto en España como en Tánger se da en el
contexto de trabajo encubierto para la OSS, pero, en la nómina del Departamento de Estado;
como oficial de control del petróleo y agregado diplomático.  Para  dicha fecha, Waller Booth
seguía sin ser militar y sin ser oficial militar. A partir de 1943, la OSS a la que seguía vinculado,
le solicitará una comisión militar como teniente coronel, con salario de $11,075.00.  La
solicitud no se atenderá de inmediato por una prohibición reglamentaria del Departamento de
Estado
(30).

Todo eso significa que si Booth, en noviembre de 1942, estaba en Tánger, dificulto  mucho que
haya podido estar en Casablanca el 26 de noviembre de 1942, viendo una película con el 65th
Inf., en especial cuando no era militar.  Si existe evidencia opuesta, Denis tampoco la presenta.

Luego, nos dice Denis que Booth, además de agente encubierto en España y el norte de África,
participó  en la llamada misión Marcel-Proust.  Dice el escritor que la misión Proust, una
semana antes de los desembarcos en Normandia, “anotó su más grandioso golpe de
inteligencia” cuando sus operadores robaron los papeles del Coronel Klaus von Strobel
(31).
En esa misma página en su nota al calce 11, Denis añade que el robo de esos papeles fue un
golpe real de inteligencia de Booth y sus hombres
(32).

Sobre este asunto, Denis hace referencia correctamente al libro de Booth,
Mission Marcel-
Proust
, en el que se describe lo acontecido.  Aun así hay varias fallas importantes.  Del modo
en que lo menciona Denis puede dar la impresión al lector de que ese “golpe” exitoso fue
producto de una misión planificada, dirigida y ejecutada por Booth al frente de sus hombres,
con el propósito premeditado de hacerse de los documentos del comandante enemigo.  Lo
cierto es que hacía falta que Denis aclarase al lector que los papeles de von Strobel, como
relata el propio Booth, fueron capturados por una patrulla en al que estuvo el teniente Dante C.
Gauss, compañero de Booth, pero en la que el propio Booth no participó.  Esta se topó en el
bosque con un vehículo alemán volcado, abandonado y ya saqueado; en el que encontraron
muchas cosas, incluidos los papeles de von Strobel, comandante de una Brigada del 19º
ejército, en los que figuraba información importante, como bien señala Denis
(33). Este asunto
de los papeles fue un incidente entre otros no menos importantes en la misión Marcel, que en
total le valió a Booth varias condecoraciones
(34).

Más importante todavía, es que a diferencia de lo que explícitamente dice Booth en su libro,
Denis por su parte señala que el “exitoso golpe de inteligencia” de Booth ocurrió “una semana
antes del Día-D” y eso no es posible.  El Día-D fue el 6 de junio de 1944, y la misión Marcel
arrancó en septiembre de 1944.

Otro factor  significativo sobre la misión Marcel que Denis obvia, es que Booth participa en
ella casi por casualidad.  Sucede que en mayo de 1944, el oficial superior en “Iberia”, según
cuenta el mismo Booth en su libro, decidió retirarlo de esa estación por entender que su
presencia era perjudicial para las relaciones con España y Portugal.  Booth, molesto, sopesó
abandonar la OSS.  En lugar de eso, se comunicó con David K. E. Bruce, encargado de la OSS-
SI (Inteligencia Secreta) en Londres,  para ofrecerse como voluntario para lo que él entendiera
conveniente.  A fin de cuentas, Booth aceptó supervisar el entrenamiento como agentes, de un
grupo de militares y civiles franceses en la llamada Area B en Sussex, que después deberían
regresar a operar Francia.  Estos habían resultado ser superfluos para el proyecto Sussex y
terminaron siendo incorporados al proyecto Proust
(35).

A Booth ya lo habían recomendado para Capitán en 1943.  El 6 de julio de 1944, lo
recomendaron para el rango de Mayor. En su lugar, en julio de 1944, le aprobaron por fin el
rango de teniente coronel, en la Reserva, por su desempeño en el área de entrenamiento del
plan Proust.  En otras palabras, fue en 1944, no en 1940 ni en 1942 como dice Denis, cuando
Waller Booth obtiene por primera vez un cargo en el ejército de los EEUU.  Después, a partir
de febrero de 1945, a Booth lo transfieren permanentemente a la estación de FESI, India-
Burma para operar en el sureste asiático
(36).

Continuando su relato, Denis asevera que luego de la guerra, Booth regresa a Puerto Rico bajo
su vieja mascarada de Booth-Carroll Inc. porque quería mantener vigilados a los soldados y
veteranos boricuas
(37).  No ofrece evidencia para sustentar esto ni explica convincentemente
cómo ni por qué.  Entonces según Denis, Booth, habiendo notado el impacto de la película
Casablanca en las tropas del 65th Inf. en Marruecos, convirtió una casa de dos plantas en Hato
Rey en un bar temático en torno al filme.  Con una banda dirigida por el cagüeño Rodney
Rabassa (descrito por Denis como parecido a Dooley Wilson, el “Sam” de
Casablanca) en el
primer nivel y la proyección continúa de
Casablanca en el segundo nivel.  El bar, dice Denis,
abrió en 1947 sin marcas y no tenía nombre.  La afirmación más extraordinaria del autor,
también sin evidencia alguna, es que el bar fue abierto con dinero de la CIA.  Luego pasa a
describir con detalles la inauguración del bar que de pronto y sin explicación pasa a llamarse
“Club sin Nombre”.  También dice que Booth protagonizó varios altercados con agentes del
FBI en defensa de clientes nacionalistas (que curiosamente según los pinta Denis, parece que
estaban más dedicados a embriagarse que a luchar por la independencia), pero que se trataron
de montajes para ganar la confianza de los nacionalistas
(38).

El problema real es que de nuevo no hay de parte de Denis evidencia alguna para sustentarlo.  
En las notas al calce 12 a la 14, se limita a hacer comentarios asertivos acerca de lo ya dicho
en el texto.  Únicamente en la nota 14, Denis intenta darle peso a la parte de los altercados
entre agentes del FBI y Booth aludiendo a supuestos testigos, clientes en general y a algunos
del 65th Inf.  De manera imperdonable, Denis no da muestra de tener una sola fuente,
entrevista o cualquier otro tipo de documento que respalde lo relatado por él.

Resulta notable que Denis presenta como doble de “Sam” a un tal Rodney Rabassa, de
Caguas.  ¿Dado su apellido, es esa persona pariente materno de Denis? ¿Es acaso su fuente?
Denis no ofrece respuesta
(39).

Le sigue al menos otro punto a favor de Denis.  Este menciona el ejercicio PORTREX,  en el
que participó Booth, logrando resultados notables; como correctamente informa Denis citando
el artículo del General de Brigada Edwin L. Siebert
(40).  Es cierto también que Siebert  dice
que llamó a Booth para que lo ayudara con las operaciones no convencionales durante las
maniobras.  Denis es fiel a la descripción que hace Siebert de PORTREX.  Excepto que Siebert
no dice, como plantea Denis, que PORTREX fuese la “maniobra más grande en la historia de
los EEUU”
(41).  Lo que Siebert dice en el segundo párrafo, primera página es: “Operación
Portrex no fue tan grande, como suelen ser las maniobras modernas, pero todos los elementos
de las fuerzas armadas – Ejercito, Marina, Fuerza Aérea, Marines – participaron” […]
(42). El
significado y magnitud de PORTREX es otra historia que por su complejidad no atenderé aquí.
    
Más adelante nos dice Denis: “las heterodoxas y devastadoramente efectivas tácticas de Booth
fueron luego recreadas en una película llamada
The Dirty Dozen (43). Si con esto el autor
quiso decir que las tácticas usadas por Booth en PORTREX son similares a las que presenta
esa película, pues podría considerarse como un comentario inocuo.  Pero si lo que intenta
decirnos es que The Dirty Dozen se basó exactamente en las tácticas usadas específicamente
por Waller Booth en PORTREX, hay otro problema.  
The Dirty Dozen está basada en la
novela del mismo nombre, escrita por E. M. Nathanson, que a su vez se inspiró en una
leyenda.  Lee Marvin, protagonista de esta y que sirvió en la Segunda guerra mundial como
infante de marina en el Pacífico, se refería a esa película como basura, que no tenía nada que
ver con la guerra
(44). Denis no muestra cita ni evidencia alguna al respecto.

No conforme, nos dice más sobre Booth al afirmar que a raíz de su desempeño en PORTREX,
este se convirtió en un héroe ante los ojos de cientos de soldados del 65th Inf. y sus familias.  
Esto hizo que se derrumbara su farsa del “Club sin Nombre” ya que en consecuencia, gente de
toda la Isla peregrinaba a su local para ver
Casablanca.  Descubierto como agente y temiendo
un ataque con bomba de los nacionalistas, pidió reasignación inmediata y cerró el supuesto bar
(45).

Supongamos por un instante que el bar inspirado en Casablanca existió.  Booth ya estaba en
Puerto Rico de regreso para noviembre de 1945.  En 1947 surge la CIA y a finales de ese año,
según Denis, abre el bar convenientemente sin nombre y financiado por la CIA.  Denis no
explica por qué Booth habría seguido jugando a la firma embotelladora desde 1945 (que ya
establecí que no era falsa) y también con un bar extravagante en 1947.  Tampoco explica por
qué la CIA financió la operación del bar en primer lugar, más allá del propósito vago de vigilar
veteranos.

Basándome en los documentos de que dispongo, no puedo decir si existió o no dicho bar.  Pero
sí que lo más probable es que para 1947,  Booth continuase vinculado a la firma Booth-Carroll,
Inc. / Royal Crown Cola Bottling Co. of  Puerto Rico, en la que al menos para 1941 tenía el
25% de las acciones comunes.   Si hubo o no un “Club sin Nombre” le toca a Denis
demostrarlo.

Debo decir además, que Booth volvió al servicio activo en enero de 1950.  Entonces quizá
hubiese sido más conveniente cerrar el hipotético bar en 1949.   Como es sabido, participó en
PORTREX en marzo de 1950.  En el invierno entre 1950 y 1951,  sirvió como observador en
Indochina, en apoyo al colonialismo francés y también operó en Corea.  Hay una foto de
Booth en la que aparece junto al comandante de las fuerzas francesas en Indochina, Gen. Jean
de Lattre de Tassigny
(46).

Ya en la última página nos dice Denis
(47) que todo lo que quedó de Booth en Puerto Rico fue
la tumba #285 y un rastro de rumor y leyenda.  En parte es cierto, excepto que los rumores
parecen proceder del propio capítulo 14 del libro
War against all Puerto Ricans.

Denis menciona otra serie de “rumores” sobre Booth que incluyen su supuesta amistad con E.
Francis Riggs, su participación asistiendo a Anastasio Somoza y a Jorge Ubico, y su supuesta
participación en la Escuela de las Américas y en torturas y desapariciones en Aguadilla
(48).  
Por lo absurdo e improbable de algunos de estos “rumores” y por la falta de referencias y de
evidencia sobre los más plausibles, no merecen comentarios adicionales.

Coda
Queda luego de todo esto la pregunta: ¿Estuvo la COI/OSS activa en operaciones de algún tipo
en Puerto Rico? En mi investigación de disertación doctoral intento dar con la respuesta y he
encontrado instancias en que la OSS hizo ciertos trabajos vinculados a Puerto Rico.  De lo que
no hay evidencia alguna hasta ahora, aunque plausible, es que efectivamente Waller Beall
Booth, Jr. haya sido parte de estas.

Lamentablemente, Nelson Denis no nos ofrece nada al respecto.  Tiene varias opciones, hacer
pública la documentación que utilizó como evidencia para sustentar sus aserciones y que no
aparecen en el libro o aceptar que el capítulo 14, “The OSS Agent” es ficción.  De otro modo
dificulto mucho que pueda resolver los problemas serios que tiene el capítulo y que espero no
se extiendan por el resto del libro.  De por si los graves problemas del capítulo 14 no se
resuelven traduciéndolos al español.

Hace poco, alguien me comentaba que, cierto o no, lo positivo del libro de Nelson Denis es que
fomenta el interés del público sobre temas ya olvidados, como Pedro Albizu Campos, por
ejemplo.  Tal y como dije hace poco en mi presentación del libro
Nervio y Pulso del Mundo:
nuevos ensayos sobre Pedro Albizu Campos y el nacionalismo revolucionario
: Sugiero el
ejercicio sencillo de preguntarnos: ¿sería válido apoyar una postura, digamos que
historiográfica que aunque políticamente útil, no sea verdadera?  Mi respuesta es que no.  Que
ante esto es saludable adoptar lo que Alan Sokal denomina, muy en sintonía con Noam
Chomsky, una cosmovisión científica caracterizada por el apego y respeto a la evidencia, a la
lógica, al principio de correspondencia con la realidad  y por la confrontación constante de las
teorías con el mundo real por encima de nuestros deseos y querencias, de las ilusiones, la
superstición y la demagogia
(49).

No es mi pretensión decir la última palabra sobre este asunto.  Ni tampoco creo que mi
interpretación de los documentos sea irrefutable.  El trabajo del historiador no puede tener esa
estrecha meta como norte.  De lo que si tengo certeza, es que un país colonial, tan histórica e
historiográficamente maltratado como lo ha sido Puerto Rico, no puede darse el lujo de
prescindir de la verdad ni de su búsqueda.  A fin de cuentas, como bien dijera el célebre
historiador británico, Eric Hobbsbawm: es absolutamente fundamental el poder distinguir los
hechos de la ficción
(50).
_____________________________

* Es candidato a doctorado en Historia en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río
Piedras, y autor del libro: Militarismo y clases sociales en Vieques, 1910-1950.  También
colabora con la Junta Pedro Albizu Campos, Inc.



NOTAS:
1.
Nelson A. Denis. War against All Puerto Ricans: Revolution and Terror in America's
Colony
. 2015. New York, NY: Nation Books, 2015, p. 145-156.

2. José A. Delgado, “Historia de Puerto Rico desde la perspectiva de las carpetas del FBI”, El
Nuevo Día
, domingo, 17 de mayo de 2015, via: http://www.elnuevodia.
com/noticias/politica/nota/historiadepuertoricodesdelaperspectivadelascarpetasdelfbi-2048286/.

3. Nelson A. Denis. War against All Puerto Ricans: Revolution and Terror in America's
Colony
. 2015, p. 147.  Traducción mía, para esta y subsiguientes.

4. loc. cit.

5. “Application and Personal History Statement”, 27 de diciembre de 1941, U.S. National
Archives and Records Administration, Record Group 226: Records of the Office of Strategic
Services, 1919 – 2002, Series: Personnel Files, 1942 – 1945, File Unit: Booth, Waller, Jr. B., Lt
Col - [Serial Number] 887866.
Referencias subsiguientes a este grupo de documentos se
hará como: NARA, RG  226.

6.
loc. cit.

7. Nelson A. Denis. op. cit., p. 148.

8. Ver: Waller Booth. Mission Marcel-Proust: The Story of an Unusual OSS Undertaking.
Philadelphia, Dorrance and Company, 1972, Dust jacket flaps.

9. Nelson A. Denis. op. cit., p. 148.

10. Raymond-Whitcomb, Inc. The Raymond-Whitcomb Exceptional Tours to South America:
Small Groups Under Escort with the Character and Appearance of Private Parties, 1917
.
Boston: Raymond & Whitcomb Co, 1917.  
Énfasis añadido.  Puede accesarse en: http://hdl.
handle.net/2027/loc.ark:/13960/t2h717c51.

11. Nelson A. Denis. op. cit., p. 148.

12. Raymond-Whitcomb, Inc. op. cit., p. 10.

13. “Application and Personal History Statement”, 27 de diciembre de 1941, NARA, RG 226.

14. “New York, New York Passenger and Crew Lists, 1909, 1925-1957," database with
images, FamilySearch (https://familysearch.org/ark:/61903/1:1:KXLV-G65 ; https:
//familysearch.org/ark:/61903/1:1:KXL5-WYT. ; https://familysearch.org/ark:/61903/1:1:246P-
8TQ. ; https://familysearch.org/ark:/61903/1:1:24FL-PYY. ; https://familysearch.org/ark:
/61903/1:1:24KF-Z8L ; https://familysearch.org/ark:/61903/1:1:242G-H1D. ;  : accessed 19
July 2015); Waller Beall Booth, 1927; citing Immigration, New York, New York, United
States, NARA microfilm publication T715 (Washington, D.C.: National Archives and Records
Administration, n.d.); FHL microfilm 1,755,788; 1,755,839 ; 1,755,987; 1,756,531; 1,757,700;
1,758,042.

15. Nelson Denis, op. cit., p. 148.

16. loc. cit.

17. loc. cit.

18. Nelson A. Denis, op. cit., p. 149.

19. loc. cit.

20. Nelson A. Denis, op. cit., p. 149-150.

21. Ver: "United States Census, 1930," database with images, FamilySearch (https:
//familysearch.org/ark:/61903/1:1:V6ZR-MRT : accessed 19 July 2015), Equiterio Colón Y
Cintrón in household of Manuel Serrano Y Torres, San Juan, San Juan, Puerto Rico; citing
enumeration district (ED) 0039, sheet 54A, family 575, line 39, NARA microfilm publication
T626 (Washington D.C.: National Archives and Records Administration, 2002), roll 2663;
FHL microfilm 2,342,397.  
"United States Census, 1940," database with images, FamilySearch (https://familysearch.
org/ark:/61903/1:1:KFNX-5G7 : accessed 19 July 2015), Equiterio Colon Cintron, Tortugo,
Rio Piedras, Puerto Rico; citing enumeration district (ED) 7-38, sheet 2A, family 15, NARA
digital publication T627 (Washington, D.C.: National Archives and Records Administration,
2012), roll 4598. Y, Puerto Rico al Día: Guía para el Comercio, la Industria y los Profesionales,
México: 1948, p. 122.

22. Ver: ("United States Census, 1940," database with images, FamilySearch (https:
//familysearch.org/ark:/61903/1:1:K7RJ-N5H : accessed 19 July 2015), Waller B Booth,
Owensboro, Magisterial District 1, Daviess, Kentucky, United States; citing enumeration
district (ED) 30-13, sheet 63A, family 103, NARA digital publication T627 (Washington, D.C.:
National Archives and Records Administration, 2012), roll 1298. Y “Personal History
Statement” 11 de diciembre de1943, NARA, RG 226.

23. “Application and Personal History Statement” , 27 de diciembre de1941 y “Personal
History Statement” 11 de diciembre de 1943, NARA, RG 226;  Waller B. Booth. Mission
Marcel-Proust; The Story of an Unusual OSS Undertaking. Philadelphia: Dorrance, 1972. Dust
jacket flaps y El Mundo, 2 de noviembre de 1963, p. 20.

24. [Nota de David K. E. Bruce a William J. Donovan(?)], 31 de diciembre de 1941 y [Carta
de James B. Opsata a J. B. Blitch, United States Civil Commission], NARA, RG 226 y "New
York, New York Passenger and Crew Lists, 1909, 1925-1957," database with images,
FamilySearch (https://familysearch.org/ark:/61903/1:1:24LJ-2XP : accessed 19 July 2015),
Waller Beall Booth, 1941; citing Immigration, New York, New York, United States, NARA
microfilm publication T715 (Washington, D.C.: National Archives and Records
Administration, n.d.); FHL microfilm 1,758,339.

25. “Personal History Statement”, 11 de diciembre de 1943, NARA, RG 226.

26. Nelson Denis, op. cit., p. 150.

27. Ibid., p. 150.

28. loc. cit.

29. Aljean Harmetz. Round Up the Usual Suspects: The Making of Casablanca : Bogart,
Bergman, and World War II
. New York: Hyperion, 1992, p. 283, 286.  Para un análisis de la
relación entre la política exterior estadounidense hacia el régimen de Vichy, el África francesa
y la película Casablanca, ver: Richard Raskin. 1990. “Casablanca” and United States Foreign
Policy”.
Film History. Vol. 4, No. 2, p. 153-164.

30. “Personal History Statement”,  11 de diciembre de 1943; “[Carta de G. Howland Shaw a
John C. Hughes], 8 de mayo de 1943” y  “Application Form for Commissions in Army, Navy,
or Marine Corps (OSS Form)”,  NARA, RG 226).

31. Nelson Denis, op. cit., 150-151 y Waller B. Booth. Mission Marcel-Proust: The Story of
an Unusual OSS Undertaking
. Philadelphia: Dorrance and Company, 1972, p. 124-128.

32. Nelson Denis, op. cit., p. 151, ver también nota al calce #11.

33. Waller B. Booth, op. cit., p. 124-128.

34. [Recomendación de la medalla Estrella de Plata a Waller B. Booth], NARA, RG 226.

35. Waller B. Booth. Mission Marcel-Proust; The Story of an Unusual OSS Undertaking.
Philadelphia: Dorrance, 1972, p. 5-9.

36. “Subject: Appointment in the Army of the United States—Waller B. Booth-201”, 8 de julio
de 1944 y “Travel Sponsor´s Check Sheet”, 6 de febrero de 1945, NARA, RG 226.

37. Nelson Denis, op. cit., p. 151.

38. Ibid., p. 151-152.

39. Ibid., p. 151.

40. Ibid., p. 155 y Edwin L. Siebert, “Operation Portrex”,  https://www.cia.gov/library/center-
for-the-study-of-intelligence/kent-csi/vol4no2/html/v04i2a06p_0001.htm

41. Nelson Denis, op. cit., p. 155.

42. Edwin L. Siebert, op. cit.

43. Nelson Denis, op. cit., p. 155.

44. The Dirty Dozen, http://www.imdb.com/title/tt0061578/

45. Nelson Denis, op. cit., p. 154-155.

46. Princeton Alumni Weekly, Vol. LII, October 5, 1951, No. 2, p. 19.

47. Nelson Denis, op. cit., p. 156.

48. Ibid. 155-156.

49. Noam Chomsky. 1995.  “Rationality/Science”.  Z Papers Special Issue. www.chomsky.
info/articles/1995----02htm.  y Alan Sokal. Beyond the Hoax: Science, Philosophy and Culture.
Oxford [etc.]: Oxford University Press, 2010., p. 105, 265, Nook.

50. Eric Hobsbawm. 1993. “The New Threat to History”. The New York Review of Books.
Vol. 20, No. 21, (December 16), p. 62-64, según citado en: Alan Sokal, op. cit., p. 324, Nook.



Bibliografía:

U.S. National Archives and Records Administration, Record Group 226: Records of the Office
of Strategic Services, 1919 – 2002, Series: Personnel Files, 1942 – 1945, File Unit: Booth,
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Booth, Waller,
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Chomsky, Noam. 1995.  “Rationality/Science”.  
Z Papers Special Issue.

Denis, Nelson A.,
War against All Puerto Ricans: Revolution and Terror in America’s
Colony
. 2015. New York, NY: Nation Books, 2015.

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. New York: Hyperion, 1992.

Hobsbawm, Eric. 1993. “The New Threat to History”.
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Nieto Peña, 1948.

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No. 2.

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The Raymond-Whitcomb Exceptional Tours to South America:
Small Groups Under Escort with the Character and Appearance of Private Parties, 1917
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Beyond the Hoax: Science, Philosophy and Culture. Oxford [etc.]: Oxford
University Press, 2010, Nook.
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cia.gov

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El Mundo, 1963.

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